Cómo funciona
BuscaLaRuina procesa los episodios de La Ruina para que puedas buscar una ruina con tus propias palabras, sin recordar el episodio ni el nombre del protagonista.
Se sube un episodio
Un nuevo episodio completo del programa se publica en YouTube. Esa es la materia prima: un vídeo con un famoso de invitado y varios participantes del público contando anécdotas vergonzosas.
Las palabras se transcriben
La mayoría de episodios ya tienen los subtítulos de YouTube. Para los pocos que no, el audio se pasa a una IA que lo transcribe.
En cualquier caso: vídeo → texto completo.
Una historia se convierte en varias
Una IA lee toda la transcripción y propone un corte cada vez que cree que empieza una historia nueva. Cada corte es una ruina: una persona, una anécdota, un trozo del vídeo. También escribe un resumen de una línea y un título corto para cada una.
Pero la IA sola no acierta con el minuto exacto, y ahí es donde el proceso deja de ser automático.
- Dónde empieza cada historia
- Quién la cuenta
- Resumen y título
- Ajusta el inicio y el final a mano, segundo a segundo
- Comprueba quién es el ganador del episodio
- Revisa nombres y de dónde es cada participante
Ese repaso se hace con una herramienta propia, hecha para esto: reproduce el episodio y permite fijar el segundo exacto en que arranca y termina cada ruina. Por eso el vídeo empieza justo donde tiene que empezar y no treinta segundos antes.
Como requiere mucho trabajo, empezamos analizando desde los episodios más antiguos a los más nuevos, ya tenemos — analizados y — individualizadas.
Cada ruina elige una casilla
Esa misma IA tiene que elegir exactamente una categoría: trabajo, familia, estudios, fiesta, etc. No existe la opción "otros"; tiene que elegir la que más se ajuste.
Esa categoría ya trae dos colores fijos asignados: su insignia, en cualquier parte de la web, siempre tiene el mismo tono.
Se genera la portada
Cada portada nace de tres ingredientes: los rasgos del protagonista, el resumen de su historia y los colores de su categoría. Juntos dan lugar a una ilustración con un estilo exclusivo.
Todo acaba en una base de datos
Episodio, ruina, categoría, título, portada, minuto exacto: cada dato tiene su propia fila, todo enlazado y listo para buscarse, ordenarse y filtrarse.
Buscar sin recordar las palabras
Aquí está el truco que hace útil todo lo anterior: no hace falta acertar con las palabras exactas. Cuando escribes algo en el buscador, la búsqueda se hace por dos caminos a la vez.
Por eso «el que se equivocó de tren» encuentra la ruina aunque nadie haya escrito nunca esa frase: el segundo camino compara ideas, no letras. Las dos listas se combinan en una sola y te llega ya ordenada.
El último salto
La base de datos no habla directamente con nadie: los datos pasan por una pequeña cadena hasta llegar a tu pantalla.